La necesaria integración del edificio al lugar se ha de acometer teniendo como objetivos compositivos los volúmenes claros y los sistemas constructivos más racionales que favorezcan: la economía de medios, la estabilidad de recursos y el reciclaje, el mantenimiento y la conservación, la mínima complejidad constructiva y estructural, la adaptación al solar y al entorno con materiales y soluciones adaptadas al lugar y la adaptabilidad al programa preciso y a las futuras adaptaciones, modificaciones y ampliaciones. El edificio de la escuela se configura como un pequeño edificio de tres alturas en el que se establecen diferentes áreas funcionales en función de la zona y piso. El acceso al edificio se realiza desde el lado Sur, a través de una plataforma de entrada sobreelevada con escaleras y rampas. Desde esta plataforma se accede a un porche cubierto y abierto en su parte delantera, protegido del sol por medio de una fachada de lamas metálicas. Interiormente el edificio se organiza alrededor de un patio que sirve para dotar de luz e independencia a los diversos espacios del centro. En la planta de habitaciones cumple una función de dotar de privacidad a los accesos a las habitaciones. Exteriormente, la forma se genera por medio de bloques longitudinales adosados a lo largo del patio longitudinal central. El aspecto exterior del edificio se define por la colocación de una piel de chapa alucobond en acabado metálico color champagne que resuelve todos y cada uno de los elementos exteriores del edificio.