El proyecto de remodelación de la plaza de Santa Ana propone la recuperación del espacio urbano para un uso preferentemente peatonal y de coexistencia entre vehículo y peatón y una serie de mejoras puntuales que permiten una mejora estética y funcional de la plaza remodelada muy importante. El estudio de los condicionantes del proyecto desvela que el espacio urbano se encontraba rodeado por el tráfico privado de vehículos, con un uso intensivo como zona de copas, carga y descarga indiscriminada y una afectación importante de la estética y funcionalidad de la zona Este por parte de una acceso rodado al aparcamiento subterráneo situado debajo de la plaza, frente a la fachada del Teatro Español. Los objetivos del proyecto subrayan la necesidad de dar un tratamiento de unidad a todo el espacio urbano definido por la edificación y la mejora sustancial del espacio urbano frente al Teatro Español. La unidad de tratamiento del vacío urbano se basa en la utilización de un ritmo determinado en la colocación del enlosado de pavimentación, en la eliminación de la diferencia altimétrica entre aceras y calzadas y en la eliminación de barreras de todo tipo. Se elimina completamente, así mismo, el vial de la parte norte de la plaza, contribuyendo a los objetivos generales del proyecto. Frente al teatro Español se diseña un nuevo espacio urbano que nace del traslado del acceso al aparcamiento subterráneo a la parte sur de la plaza y del desvío en forma de arco del vial de la calle del Príncipe para ganar un espacio de "salón urbano" y templar el tráfico de paso. Se conserva gran parte del arbolado original y se completa con otro de nueva plantación. En las zonas terrizas originales se coloca un adoquinado de color teja que recoge las zonas estanciales dentro del conjunto.