El solar del instituto conserva su esquema agrario. El programa se ajusta a unidades volumétricas que evocan los huertos existentes de cultivo y se extrusionan verticalmente para generar un fuerte experiencia espacial. El lenguaje de color de los jardines se traslada a las fachadas y a la cubierta con las bandas de diferentes colores y texturas. La cubierta incluirá tierra con plantas, zonas de grava y baldosas cerámicas... La materialización del programa se apoya en la traza de los canales existentes en parcela, y se organiza en bandas de edificación y patios con orientación Norte-Sur que definen y separan las funciones básicas. Estas bandas se pliegan para conformar los volúmenes solicitados en el programa del concurso y crear patios que procuran ventilación e iluminación.